Se suman. Son 40-20-30
Los que cubren tu cabeza
Cuando piensas, cuando lloras
Cuando naces y te mueres.
Son millones de algodones
Que salen por el monte
Que se estampan cuando pasan
Que recubren tu mirada.
Son los peces: permanecen
Son los cortos anhedonios
Son las luces amarillas
Que hacen flashes de
Alacrán.
Y te llaman y te ríes
Y te acuestas cuando pegan
Y te sales a pasear
Como perro de alquitrán.
Naces como las luces
Vuelan hacia tus manos
No es la estética ni
la belleza ni el
odio ni tus manos.
Son el tiempo que recorre
tus caderas y lo muestran.
Muestran todo lo que
haces y no haces y
haces y te hacen.
Es como una ceniza
Como una pelota
Como un yo-yo
que Sube que Baja
que danza en sus
Palabras.
Y entonces vuelves a nacer
Y te vuelves un bebé
Y te muerdes al beber.
Has entregado tus brazos
con la esperanza que te entreguen
Alas.